
Y duele… pero es extraño.
¿Por qué me gusta que duela?
Tal vez porque ese dolor mínimo,
Ahoga otro dolor máximo.
Las heridas no son las que sangran,
No son las que parecen graves,
No son las que cicatrizan,
Porque de ser así… no serían heridas.
Y la parte más amarga es que sigo aquí.
Viviendo, sintiendo… estorbando.
No quiero molestarte…
No se como borrarme...
No hay comentarios:
Publicar un comentario